EL MUÑOZ PÉREZ VUELVE A ABRIR SUS PUERTAS: EL FÚTBOL VUELVE A ESTEPONA

Hay estadios que simplemente abren sus puertas.
Y hay otros que, cuando vuelven a hacerlo, parecen recuperar algo que llevaban meses esperando.
Mañana ocurre eso en el Francisco Muñoz Pérez.
A las 21:00.
Primera jornada.
Primera oportunidad.
Primera noche de una temporada que llega con una sensación completamente diferente a la anterior.
Porque el último partido oficial que se jugó aquí terminó con una permanencia.
Con abrazos.
Con lágrimas.
Con una invasión de campo.
Con una ciudad celebrando que su equipo había conseguido sobrevivir cuando prácticamente nadie esperaba ya que pudiera hacerlo.
Han pasado algo más de tres meses.
Y ahora toca volver.
Volver a competir.
Volver a sufrir.
Volver a ganar.
Volver a creer.
Porque mañana empieza otra historia.
Y esta vez, por primera vez en mucho tiempo, el CD Estepona no mira hacia abajo.
Mira hacia delante.
El Muñoz Pérez vuelve a sentirse como un campo de fútbol
Quizá esa sea la mejor noticia de todas.
Que vuelve el fútbol.
Que vuelve la rutina de cada dos semanas.
Que vuelven las camisetas rojillas.
Las conversaciones antes del partido.
Los nervios.
Las alineaciones.
Los niños entrando al estadio.
Las peñas.
Los abrazos.
Los debates.
Los goles.
Y ese momento, tan sencillo y tan especial, en el que las luces se encienden y todo vuelve a empezar.
El Muñoz Pérez ha vivido muchas cosas durante los últimos meses.
Vivió la angustia de una temporada que parecía perdida.
Vivió la llegada de Julen Guerrero.
Vivió la transformación de un equipo que parecía condenado.
Vivió la llegada de Manolo Sánchez.
Vivió una segunda vuelta extraordinaria.
Vivió una eliminatoria por la permanencia.
Y vivió una de esas noches que permanecen durante mucho tiempo en la memoria.
Ahora toca escribir otra página.
Y esta página empieza en casa.
El equipo que vuelve ya no es el mismo
Porque aunque la camiseta siga siendo roja…
aunque el escudo siga siendo el mismo…
aunque el estadio sea exactamente el mismo…
el CD Estepona que mañana saldrá al césped ya no es aquel que terminó la primera vuelta de la pasada temporada.
Hay algo diferente.
Se nota.
En la plantilla.
En el cuerpo técnico.
En la estructura.
En la afición.
Y sobre todo, en la sensación que rodea al club.
La pasada temporada terminó con una permanencia que parecía un milagro.
Esta comienza con una ilusión que ya tiene forma de proyecto.
Manolo Sánchez continúa.
El cuerpo técnico continúa.
Una parte importante del bloque continúa.
El club ha apostado por mantener piezas importantes y añadir las que consideraba necesarias.
Y eso también es una declaración de intenciones.
Porque no se trata únicamente de cambiar jugadores.
Se trata de mantener una idea.
Una dirección.
Una forma de entender hacia dónde quiere caminar el club.
Y este verano se ha visto algo que nunca había ocurrido con esta directiva con semejante dimensión:
renovaciones de prácticamente todo un bloque.
Alrededor de 16 jugadores han continuado.
También lo ha hecho Manolo Sánchez.
También su cuerpo técnico.
También la estructura directiva.
Y también Julen Guerrero, una de las figuras que más ha cambiado la percepción del proyecto desde su llegada.
No es una revolución.
Es otra cosa.
Es continuidad.
Es estabilidad.
Es construir sobre lo que funcionó.
Y eso, en el fútbol, también importa.
Mucho.
1.500 personas ya han dicho que sí
Y si alguien quiere saber cómo llega la afición a este nuevo proyecto, basta con mirar un número.
1.500.
El CD Estepona ha alcanzado esta temporada su récord histórico de abonados.
Nunca había tenido tantos.
Y probablemente el dato explique mejor que cualquier discurso lo que está ocurriendo alrededor del club.
Porque un abono no es solamente una tarjeta.
Es una decisión.
Es decir que vas a estar.
Que quieres formar parte.
Que vas a volver.
Que vas a acompañar al equipo cuando gane.
Y también cuando pierda.
Hace unos meses había que convencer a la gente de que todavía quedaba algo por lo que luchar.
Hoy hay que encontrar sitio para todos los que quieren formar parte de lo que viene.
Y eso cambia completamente el escenario.
La afición ya no mira al Muñoz Pérez con miedo.
Lo mira con ilusión.
Y mañana volverá a hacerlo.
Y entonces aparece el pasado
Porque el fútbol también tiene memoria.
Y el calendario ha querido que la primera jornada tenga un nombre propio.
Xavi Molist.
El entrenador que mañana ocupará el banquillo visitante.
El mismo que hace unos meses ocupaba el local.
Nueve partidos.
Una victoria.
Ocho derrotas.
Cero empates.
Los números no necesitan demasiada explicación.
No hace falta añadir demasiado.
No hace falta adornarlo.
No hace falta buscar culpables.
Los números están ahí.
Y después de aquellos nueve partidos llegó Manolo Sánchez.
Y con él llegó algo que parecía imposible.
El equipo reaccionó.
Compitió.
Ganó.
Recortó distancias.
Y terminó salvándose.
El fútbol, a veces, escribe sus propias respuestas.
Y esta es una de ellas.
Porque hubo un momento en el que se dijo que daba igual quién estuviera en el banquillo.
El tiempo terminó demostrando que no daba igual.
No era lo mismo.
No fue lo mismo.
Y mañana ambos caminos volverán a encontrarse.
Pero esta vez desde lados diferentes.
Molist estará en el banquillo visitante.
Manolo estará en el local.
Y el Muñoz Pérez estará en medio.
No hace falta decir mucho más.
Que hable el fútbol.
Una polémica que no debería serlo
Y luego están las entradas.
Porque también alrededor de este partido se ha generado ruido.
El Xerez quería más localidades.
El Estepona ha decidido otra cosa.
Finalmente, el conjunto visitante dispone de 200 entradas para sus aficionados.
Y desde Jerez se ha considerado insuficiente.
Es comprensible que el Xerez quiera traer a cuantos aficionados pueda.
También es comprensible que sus aficionados quieran estar.
Pero hay una realidad que no debería perderse entre tanta discusión:
el CD Estepona juega en casa.
Y el club local es quien tiene que organizar su estadio.
Quien conoce su aforo.
Quien conoce su distribución.
Quien conoce sus necesidades.
Quien conoce las circunstancias de seguridad.
Y quien, en definitiva, decide cómo quiere gestionar sus localidades.
No hay mucho más.
El aforo del Muñoz Pérez es el que es.
Hay aproximadamente 1.500 abonados que ya tienen su sitio.
Hay entradas que se han vendido durante las últimas semanas.
Hay un sector visitante.
Y hay una ciudad que también quiere disfrutar del primer partido de su equipo.
Por eso resulta difícil entender que entregar 200 localidades visitantes se presente como una especie de agravio.
Son 200 personas.
En un estadio de capacidad limitada.
Y en una categoría donde no estamos hablando de estadios de 30.000, 50.000 o 80.000 espectadores.
De hecho, quizá convenga poner el número en perspectiva.
200 entradas.
En un estadio de unas 3.000 localidades.
Más de un 6% del aforo.
Una cifra que, por sí sola, difícilmente puede calificarse de ridícula.
Y basta mirar al fútbol de élite para encontrar una referencia: la normativa de la Champions League establece un mínimo del 5% de la capacidad UEFA del estadio para la afición visitante. En un estadio de 3.000 localidades, ese porcentaje serían 150 entradas.
El Estepona ha puesto 200.
Más.
No significa que la normativa UEFA sea aplicable mañana en el Muñoz Pérez. No lo es.
Pero sí sirve para poner una cifra en contexto.
Porque aquí estamos hablando de un estadio con un aforo limitado, con alrededor de 1.500 abonados y con entradas que se han venido vendiendo durante las últimas semanas.
¿Que el Xerez quería más?
Perfecto.
Puede quererlas.
¿Que sus aficionados querían venir?
También.
Pero querer más entradas no significa tener derecho a ellas.
Porque el Muñoz Pérez es del Estepona.
Y mañana el Estepona juega en casa.
Punto.
El fútbol vuelve cuando más ganas había de que volviera
Y quizá todo esto sea secundario.
Porque mañana, cuando el árbitro pite el comienzo, las entradas dejarán de importar.
Las discusiones también.
Las declaraciones.
Las polémicas.
Todo.
Quedarán once contra once.
Un estadio.
Una camiseta.
Un escudo.
Y una temporada entera por delante.
Y eso es precisamente lo bonito.
Que después de todo lo vivido, el CD Estepona vuelve a empezar.
Pero ya no lo hace desde la angustia.
Lo hace desde la ilusión.
Desde una plantilla que ha mantenido una parte importante del bloque.
Desde un entrenador que ya ha demostrado lo que puede hacer.
Desde un cuerpo técnico que conoce el camino.
Desde un proyecto liderado por Julen Guerrero que ha devuelto profesionalidad, estructura y ambición a la entidad.
Y desde una afición que ha decidido responder como nunca.
1.500 abonados.
Récord histórico.
Y mañana todos ellos volverán a encontrarse en el mismo lugar.
El primer paso vuelve a ser en casa
Hay temporadas que empiezan con dudas.
Hay otras que empiezan con miedo.
Y luego están las que empiezan con ganas.
Esta empieza con ganas.
Ganas de ver al equipo.
Ganas de volver al estadio.
Ganas de descubrir hasta dónde puede llegar este proyecto.
Ganas de ver qué ha construido Manolo.
Ganas de comprobar qué puede aportar una plantilla renovada, pero con una base reconocible.
Ganas de volver a escuchar al Muñoz Pérez.
Y ganas, sobre todo, de que empiece el fútbol.
Porque han sido demasiados meses esperando.
Demasiados días sin competición.
Demasiadas conversaciones sobre lo que ocurrió.
Ahora toca hablar de lo que viene.
Y lo que viene empieza mañana.
A las 21:00.
En casa.
Contra el Xerez.
Con Molist en el banquillo visitante.
Con Manolo en el local.
Con 1.500 abonados detrás.
Con una ciudad preparada para volver a ponerse de rojo.
Y con un Muñoz Pérez que vuelve a abrir sus puertas.
Porque el último partido de El Vigía terminó con una permanencia.
El primero de esta nueva etapa empieza con algo diferente.
Con ilusión.
Y quizá eso sea lo más importante.
Porque después de todo lo vivido…
qué ganas de que vuelva el fútbol.
Mañana hay que ir al Muñoz Pérez.
Mañana empieza otra vez.
Y esta vez, queremos ver hasta dónde puede llegar.
Te puede interesar

3 sept 2026
Molist regresa al Muñoz Pérez, donde Manolo convirtió el desastre en milagro

3 sept 2026
Un nuevo espacio para seguir al Estepona: Deportes COPE Marbella llega a CD Estepona Fans

1 sept 2026
¡YA ES OFICIAL! Pablo Arriaza, nuevo jugador del CD Estepona

1 sept 2026
ÚLTIMA HORA | Pablo Arriaza jugará en el CD Estepona, según Radio Marca Málaga
Trending ahora
Únete a la Marea Roja del CD Estepona
Suscríbete y recibe todas las novedades del CD Estepona directamente en tu correo. Sé parte de la comunidad de CD Estepona Fans y no te pierdas ningún detalle.